Calculadora de Interés Compuesto
Introduce un capital inicial, una aportación mensual y un tipo anual para proyectar tu saldo año a año con capitalización anual, trimestral o mensual.
Cómo funciona la proyección
Cada mes se añade la aportación al saldo y, al cierre de cada periodo de capitalización, el saldo crece según el tipo del periodo: el tipo anual dividido entre el número de periodos del año.
Este es un modelo simplificado: se supone que las aportaciones y el tipo se mantienen constantes, y no se incluyen comisiones, impuestos ni inflación.
Crecimiento año a año
| Año | Aportaciones hasta la fecha | Saldo a fin de año |
|---|
Cómo se usa
- Introduce el capital inicial, tu aportación mensual y el tipo de interés anual en porcentaje.
- Elige cuántos años proyectar y con qué frecuencia se capitaliza el interés: anual, trimestral o mensual.
- Haz clic en Calcular para ver el saldo final, las aportaciones totales, los intereses ganados y la tabla de crecimiento año a año.
Preguntas frecuentes
¿Cómo afecta la frecuencia de capitalización al resultado?
Cuanto más a menudo se capitaliza el interés, más intereses de cada periodo empiezan a generar intereses propios, de modo que el saldo final crece un poco más. Al mismo tipo anual, la capitalización mensual supera a la trimestral y esta a la anual, y la diferencia se amplía con tipos más altos y plazos más largos. Con los tipos habituales de ahorro la diferencia es modesta, pero la calculadora te permite comparar las tres opciones directamente.
¿Qué modelo usa la tabla anual?
El cálculo avanza mes a mes: tu aportación se añade al final de cada mes y, al cerrar cada periodo de capitalización, todo el saldo crece según el tipo del periodo, es decir, el tipo anual dividido entre los periodos del año. Con capitalización mensual es una simulación mensual exacta; con capitalización trimestral o anual, los intereses se aplican solo al cierre de esos periodos.
¿Incluye inflación, comisiones o impuestos?
No. La proyección usa el tipo nominal que introduzcas y no aplica comisiones, impuestos ni inflación. La rentabilidad real es menor una vez contadas las comisiones del producto, la retención sobre los intereses y la pérdida de poder adquisitivo del dinero. Un hábito práctico es introducir un tipo algo inferior al anunciado, o interpretar el saldo final en dinero de hoy cuando el plazo sea largo.
¿Qué tipo de interés debo introducir?
Introduce el tipo anual nominal que realmente paga tu banco, fondo o bono, no una cifra de marketing que asuma bonificaciones. En cuentas de ahorro suele ser un porcentaje pequeño; para invertir a largo plazo en índices bursátiles, mucha gente usa medias históricas en torno al 7 % antes de la inflación, aunque la rentabilidad pasada no garantiza la futura. Sé conservador en los horizontes que de verdad importan, como la jubilación.
¿Estos resultados constituyen asesoramiento financiero?
No. La herramienta es una calculadora determinista: aplica el tipo y el calendario que introduzcas y nada más. Invertir de verdad implica rentabilidades variables, aportaciones fallidas, comisiones, impuestos y riesgo de pérdida, nada de lo cual recoge este modelo sencillo. Trata cada cifra como una estimación matemática que apoya tu planificación y no como asesoramiento financiero, y consulta a un asesor autorizado antes de tomar decisiones de inversión.